La cera caliente de baja fusión, es el sistema de depilación a la cera más tradicional. La cera caliente ofrece máxima efectividad hasta en el vello más rebelde, debido a su alto poder de arranque y gracias a su temperatura de aplicación, que permite una apertura total del poro. Al aplicarla a temperaturas un poco más elevadas que la cera tibia o fría, no se recomienda en caso de problemas circulatorios.